Veamos quién es raul racedo

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Esa Cosa Pomposa Llamada Estado

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En cuanto  al enciclopedismo, o  mejor dicho al brazo “didáctico” de la ilustración -lo cual implicaría extensión del luteranismo– el mismo avanzó a toda máquina contra  las creencias religiosas.

Como previo a ella el catolicismo se estrellaba  contra el libelo anti papal clavado por Lutero en la puerta de la Iglesia de Wittenberg – ¨ ¡Tráguense toda autoridad! ¨ fue la actitud  para con la iglesia–la ilustración se hizo cargo de  esta herencia luterana (quien  la tomara de la monarquía absoluta)  y la lanzó  contra su enemiga.

Si en las noventa y cinco  tesis Lutero ponía en jaque las antiguas indulgencias así como las prohibiciones  al préstamo gravado con intereses  (el manejo del dinero  y etcétera) también  lanzaba  sobre la vida pública lo escrito por Pablo de Tarso (“Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe, no por obras, para que nadie se gloríe.”)-; obvio,  la aseveración te libraba de andar comiendo ostias o chupando cirios, así como de (aparentemente) obedecer al orden económico derivado del ¨diosito santo proveerá y la religión acumulará. ¨

La fiebre iconoclasta se disparó hacia los cuatro puntos cardinales  gracias a don Lutero; lo cual condujo directamente a la  aparición de  las siguientes  preguntas:

¿Cómo es esto?

¿Salvos por gracia?

Pero la gracia depende de la fe;  si tengo fe, soy salvo.

¿Y si no tengo fe?

¿Qué pasa cuando no la tengo?

Y si la tengo ¿cómo sé que la  tengo?

¿Quién puede asegurarme cuándo mi fe es fe?

¿Nadie?

No fucking way!

Solos. Nos dejaron solos. O  mejor dicho, nos dejaron pegados  al ascetismo de Pablo de Tarso (“El amor es sufrido, benigno, todo lo da, nada pide”), cuya figura se rescató  en las tesis  de Lutero cuando él acusara a la iglesia de vender indulgencias para liberar almas del purgatorio.

¿Salvación?

Pasá por la caja.

Ahí te cobran

Pero apareció el hombre nuevo.

El nuevo espíritu (hombre nuevo) concretaría su nacimiento al disolverse (“Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”) en  la necesidad de montar una red de bancos  (de perfil capitalista) similar a la exportada  por los Medicis durante el Renacimiento

El cuestionamiento luterano de la autoridad fue acción y esta acción volvió a ser pensamiento y el pensamiento pensó: “debemos construir otra autoridad”.

Por ello Lutero  trabo alianza con los príncipes para actuar en contra de los agricultores que leyeran la versión de la Biblia en alemán, en el alemán utilizado por  el creador de las noventa y cinco tesis , quien tenía como objetivo demostrarle a   las masas ignorantes que la religión no era tan religiosa como decía ser.

Tomad, comed, este es mi cuerpo. Bebed, esta es mi sangre. La sangre de Lutero, el nuevo cordero.

Imaginá  a los agricultores leyendo éste párrafo de la epístola a Santiago:

“¡Vamos ahora, ricos! ¡Llorad y aullad por las miserias que os vendrán!

Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas por las polillas.

Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y

devorará toda vuestra carne como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros.

He aquí clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del señor de los ejércitos… (Santiago 1 /4)”

¡Se pudrió todo! Porque los agricultores terminaron de despertar de su abulia.

Pero la cosa en sí, para nada se pudrió para Lutero. Se pudrió  para los  agricultores.  Para ellos sí. Porque al revelarse para golpear a la vieja autoridad, la nueva consagró en su lugar a la nueva y el espíritu fundador de la nueva vino de la mano del cuestionador de la vieja  y el cuestionador de la vieja autoridad le dijo a los príncipes de la nueva autoridad (que se parecía demasiado a la vieja):

¡Revienten a los agricultores!

Nada como el amor al pueblo.

Hay amores que matan. Más el amor de quienes aman al pueblo.

En esta herencia se apoyó la ilustración: Rousseau, Diderot, Lambert; pero principalmente Rousseau. Quien pasó parte de su infancia devorando los soporíferos sermones de Calvino

¿De quién?

De la versión sobre agudizada de Lutero.

La ilustración o el enciclopedismo erradica la fanfarria religiosa del catolicismo e introduce la figura de la predestinación de las almas pues la burguesía que liderara la explosión revolucionaria en Francia necesitó de tal molde cuando asaltó el poder. El molde de la austeridad: el molde del ascetismo, el molde luterano calvinista.

– Pero esto es una contradicción.

– ¿Si?

Los pies del naciente capitalismo se encuentran apoyados sobre la espalda del cristianismo defensor de la propiedad privada.

“Dad al Cesar lo que es del Cesar…”

La racionalización de la vida pública y la eliminación del caos  del orden anterior se sumaron a la historieta relacionada con  acabar con los inmensos gastos producidos por la monarquía.

¿Cuál era el fin?

El hombre nuevo.

O el nuevo Estado.

El nuevo Estado donde  todo lo nuevo es viejo…

Raul Racedo

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Esta entrada fue publicada en 12 julio, 2015 por en fanfarria y etiquetada con .
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